lunes, noviembre 13, 2006

me quiero

Me quiero.
Me desvisto marchito en oscura tendencia,
Apago motivos, mis luces, mis risas.
Me guardo dormido en cajas mortuorias.
Me olvidan el alma, la pena, la gloria.
Me olvidan latidos, aplausos,
Me olvidan todos.

La tierra cobija mis labios,
Cobija mis manos, su tacto.
El cielo es lejano,
Lejanos son los sonidos de las aves,
Tus labios,
El humo del cigarro.
Lejanas tus manos.
Gritos míos son compañía
Callados, mentales,
Muertos al oído, al dolor,
Al sopor que queda luego de fruncir el ceño
Ante la indiferencia, ante la pereza.
Resuenan en la madera,
Las uñas que escarban,
Las cejas, los ojos que se apagan.
Me duermo cansado de una vida así
Me acompañan mis gracias,
Mis verdaderas gracias.
Dejando atrás un mundo gris
Que me entregaba a la desgracia.
Me quiero,
Es por eso que me fui.

catatonia.

Es hueco, es nada, es silencio.
Es lo que escucho de madrugada, siempre que duermo.

Tiemblan mis manos cuando escribo esto,
Tiemblan también mi mirada,
La tierra, el suelo.
Laten regadas de lágrimas
Las palabras
Que difícilmente acomodo
En éste momento,
Se atoran ellas dentro,
Se atora la vida, el juego, la risa,
El movimiento.
Vivo catatonia
Reposando en vida
Sobre una tierra
Dónde no hay sueños.

Es hueco, es nada, el viento
Es ánima jurando que esta viva,
Cansada de muerta
Pidiendo auxilio
Sofocándose.
Mordiendo cada gemido
Rebosante sin poder evitarlo.
Reposa cansada de la vida antes de dormir
En un mundo sin sueños.

miércoles, marzo 15, 2006

de noches con mùseo y cosas peores.

Todo pintaba retro. Yo vestía unos pantalones cafés y tú llevabas tu alma de la mano, no sabía que más tarde me la entregarías. Nos sentamos entre tus piernas y las mías. Las escaleras van por detrás y tus ojos se funden de pronto contra mi mirada perdida. Que te puedo decir yo, si lo que dices es cierto. Siempre fui cómo tú. Nunca tuve a nadie que me dijera como actuar en éstos momentos. Ahora soy yo quien toma el papel de la persona a la que siempre deseé tener a mi lado. No se si te quiero, pues no me lo he preguntado aun. Se que quiero estar siempre presente en tu vida, eso lo se. Eso te lo dije mientras las escaleras se paralizaban por un beso improvisado. Museos y antros. Nunca fue mejor estar queriendo vivir por siempre un solo momento. Un solo momento a tu lado. Todo pintaba para un sonido mono mientras tus discman reproducían a una Björk que no conocía. Mientras ella nos cuidaba de la gente que venía para ocultarnos una vez más dentro de nuestros labios y tus manos frías. Nunca imaginé que al encontrarme entre la arena me tocaría vivir una parte de mi vida que aun no conocía. Te lo dije con respuestas a tus preguntas. Y tu confusión me respondió más claramente que nada. El temor es incierto, más incierto lo son las palabras. Sólo se que la vida nos permite seguir jugando un momento, mientras recuerdo las fotos que colgaban de las paredes del museo. Mientras recuerdo las bromas y juegos, seguir jugando a ello es lo que me falta. Todo pintaba para una eternidad con constante remordimiento, todo fue lo contrario, una vez más mis pruebas se quejaron de no salir positivas, y tu te llevas todo el encanto con esa cara que pones de llanto, cuando me confiesas que siempre has sabido lo que quieres. Y yo no se que decirte, lo he vivido antes y ahora siento la necesidad de volverlo a hacer. De noches pasadas por pláticas de nada y sueños que ahora se hacen, y tratan de ser reales a mis ojos imaginarios. Ahora tu te haces presente y finjo que todo puede salir bonito, mis canciones se intensifican en el musical que protagonizo. Ahora me doy cuenta de que no leí el guión completo, nunca estuve contemplando ésta parte. Canciones y música mezclados con hambre y dolor de cabeza. Un camión de noche nuevamente te retorna y yo me quedo en la nada de mi propia mente, confundido, pero feliz. Huelo a niño y tú me hueles bien. Ella fue al museo también. Y yo soñé con conocerla.

mi madre es un càncer

Mi madre es un cáncer. Me di cuenta hoy a las siete de la tarde, cuando logró por fin vencer toda la paciencia que creí tener, me había dicho lo que ninguna madre podría ser capaz de decir a sus hijos y me había hecho pasar vergüenzas de mí mismo, pero eso lo toleré. Me refugiaba en su otra cara, la cara gentil y amable que daba al mundo, la cara que te hace reír en todo momento. Yo era un niño y no comprendía los diversos contrastes tan drásticos que podía llegar a tener. No la culpo por nada. Todo, ahora que soy maduro, veo que eran impulsos y prejuicios, siento pena por no haber sabido como llegar al pozo en el que se fue sumergiendo, entre risas y llantos tan repentinos, de un momento a otro, entre frases que en ella ya perdieron el sentido. Voluntariosa y altanera se cuela entre la gente como humilde y segura, mostrando a la vida su cara más elogiada y posiblemente premiada con perfumes finos y diseñadores vistiéndola, con ramos de rosas cultivadas y sin un esposo, madre o hijo en el cual refugiarse. Mi madre es un cáncer, me di cuenta hoy a las siete de la tarde, mientras abría los ojos a la verdad que me había estado justificando con estudios antropológicos de su persona, mientras recordaba en flashback el dolor al que me había ido sumergiendo por mi propia culpa, mientras escuchaba en el fondo de mi habitación a Madredeus matizando con un tono más cálido su propia histeria provocada por el sufrimiento y la debilidad. Yo era un niño, y fui creciendo a su lado materno y refugio. Yo alquilaba mi corazón para poder suprimir el vacío que me causaba su negación hacia mi mundo. Yo intentaba volar y enseñarle a ella, pero terminó por mutilar mis esperanzas. Siempre me enseñaba la vida de una manera distinta a la que realmente sentía. Era hipócrita, pero no la culpo de nada. No me culpo a mí tampoco por no haber sabido como ayudarla. Por no haber puesto la suficiente atención que requería, una atención más allá de mi alcance. Soy un niño conociendo el mundo y manifiesto miedo. Confieso que ella era mi único consuelo después de haber alejado a mi propio padre de mi camino. No la culpo por ser así, a fin de cuentas ella también es un niño que, necesita de un abrazo de afecto en todo momento, de alguien que la haga sentirse iluminada en medio de sus propias penumbras imaginarias, de un suspiro por haber encontrado una pasión en su vida. Y en vez de eso, la carencia ciega y falaz que presumía, era la que la impulsaba a creer que sus hijos eran sus peores enemigos. Ya no sé cómo sacar de mí lo que acabo de descubrir, mi madre es un cáncer que comienza a alterar mi conciencia. Y ya desde antes lo veía venir, pero me negaba. Hasta hoy a las siete de la tarde, cuando me encontré su cuerpo muerto tendido sobre su cama. No tenías porque morir sin mí, dejarme con la soledad y sin ninguna culpa. Me inventaste un mundo de dolor y él no llegó.

de identidades y noches rotas

Hoy fui Baltasar, me llamaron así luego de que me senté a tu lado para ver una obra mientras repartía aromas a nardo de ramos que me dieron al iniciar. Baltasar la llevo al teatro y no le gustó la obra. Después llegamos al departamento dónde te asistías y contaste la euforia de Mercedes Sosa versus Lila Downs en el café; nadie te entendió. Nadie puede entender nuestro mundo de botarga y pieles negras con estoperoles pintados de rosa. Me reservo todo para mi mientras escucho en mi mente la voz que sólo le pide a Dios, mientras mezclo azúcar en una taza de café con leche. La nostalgia siempre llega temprano en una noche fría con la lluvia fina depositada en mis bolsillos. La nostalgia no es por ti, ni por mi, es por esos momentos equivocados que vivimos. Todo suena a la propia melodía real de los sueños que te platiqué. Fui Baltasar una noche mientras repartía aromas de nardos y sonrisas a un público atento que no se perdía un detalle de mi caminata nocturna a lado de alguien que entregaba su corona y su cetro. Fui Baltasar pensando en la persona que me recordó en un lugarcito con cenizas y envases de cerveza que compró para mi. Con mariguanas y con manos y cuerpos fríos. Yo nunca he dado una corona, nunca he visto por encima de mi cabecita nocturna para ver si tengo una, tú tampoco lo sabes, ni tú. Te tapo la boca con un bálsamo imaginario de naranjas y dulces fizz soda. Tú te comes los dientes endulzados masticados con encías. Yo no veo otra cosa mas que a la edición oversweet de Doméstica que me recordó a la persona con la que el colchón no hacía falta para soñar sobre un sleeping negro desdoblado. Tus ojos se me van en un camión nocturno de regreso a casa y yo me quedo quieto entre comidas chinas, sensores de puertas eléctricas automáticas y otras cosas, y perdido posiblemente en las ediciones pasadas y en las indecisiones tomadas por alguien que no sabe lo que realmente siento. Mi planeta de botarga es tuyo y yo te podré cantar las canciones espontáneas que nacían de momentos en los que el corazón reinaba, y podrás vivir entre las risas que provocas y entre los nombres falsos que me adjudican y entre lo que pensaste y callaste. Cantemos Goldfrapp! Bailemos al ritmo de Fabrizzio y Greta. Tomémonos de Susana y Alejandro. Olvidemos todo.

lunes, enero 09, 2006

Gérmen

voy naciendo, y me doy cuenta de que mis sentidos se van aflorando.
voy naciendo en un mundo nuevo (donde el sol me va)
germinando
dentro de una luz que te dice dónde
dentro de una luz que te protege.

y mis genes toman forma humana
y la herencia del mar sacude dentro de mi
la figura externa: mi coraza
floreciendo
dentro de mi propia luz
dentro de mi propia luz











que me ve nacer una vez más.

the love's gonna be mine

Y te dí cada latido,
cada suspiro;
y te negaste a verlo.

lunes, octubre 17, 2005

mis vísceras

cuando ellos están felices,
mi voz es el sonido de sus risas.
mis vísceras bailan y juegan con ellos
al unisono de la tierra.
las risas bañan la atmósfera punzante
y los dientes de quién se atreve a escuchar
rechinan.
cuando ellos están jugando
dentro de mis vísceras
yo grito de dolor,
uno de esos dolores que te dan satisfacción,
grito desde mis entrañas que
ellos están felices
ellos juegan con mis vísceras calientes mientras ríen.
y mi corazón
y mi alma
también ríen.













eso es lo que puedo dárles.

















les doy todo eso sin ver que puedo desintegrarme.

family tree

tus ramas me mecen armónicamente
acarician mi alma; me duermen.
tus raíces cuelgan de un cielo que me eleva a lo infinito;
soñando, deseando.

¿cómo iba a pensar, si quiera, que podía exisitir tal perfección?
¿cómo si un mortal cómo yo no conoce más allá de una luz que cree infinita?

ahora ve,
tus hojas me alimentan
tus ramas me arrullan con sus cantos deseados,
tus raíces vienen desde un cielo que no se puede ver aun.
tu tronco sostiene mi mano.

¿cómo iba a pensar que sería el niño que duerme entre tus ramas?
¿cómo, con mi alma de mortal, me iba a imaginar que en los sueños existe el canto que no se uede describir con palabras?

aun tengo la esperanza de que con su sonido me transporte a lugares que la vida no me ha prometido.

jueves, septiembre 08, 2005

Té verde

En su casa, los aromas del té flotaban finamente en la atmósfera de la cocina. La tetera producía un chirrido constante, mientras que el vapor se alzaba majestuoso, en aromáticas ráfagas sutiles, que se percibían aun a lo lejos.

No fue el sonido lo que le despertó sino el aroma que, combinado con la humedad del ambiente, invitaba a pasar un rato fuera de la realidad, cómo un sublime festejo etéreo.
Enervado, se incorporó súbitamente, tomó sus sandalias de fieltro, y caminó cómo si flotase hasta la cocina.

Notó que afuera el día estaba fresco, pero aun así el sol se imponía sobre la atmósfera mientras lentamente se ocultaba. Desde la ventana que estaba sobre la tarja se apreciaba el teñido fondo naranja: nubes y mar, todo al unísono.
A lo lejos, en el horizonte, destacaban las pequeñas islas que circundaban por la bahía. Aun desiertas, se podía ir uno por la tarde en barca y tirarse en su arena a tomar el sol.
Adentro, el inquietante sonido de la tetera contrastaba con el silencio extremo de aquéllas lejanas, pero accesibles, islas. Donde el viento y el mar charlan eternamente sobre la vida.

Antes de apagar la flama que calentaba el té, vio que en su mesa había dejado el diario que llevaba escribiendo hacía mucho tiempo atrás. Recordó sus vivencias entonces, y se envolvió en un ambiente de paz interior. Sus viajes por Europa eran sus favoritos. La lluvia en la ciudad, los pintorescos pueblos. Deseaba con anhelo volver a estar ahí y escuchar de nuevo los cantos arios de las aves.

Decidió que ya había dejado por mucho el té hirviendo y le apagó a la flama. Sacó una taza del trastero y vertió sobre ella la misma cantidad que vertía desde siempre, lo endulzó con un poco de miel, tomó su diario y, aun con sus pantuflas de fieltro, salió al balcón, se sentó en la hamaca que tendía en las tardes y se puso a recordar, de sus viajes, los sonidos.

sábado, agosto 27, 2005

PACIFICA

Aun sabiendo como puedo volver a ver tus ojos
Me niego a afrontarlo
Es un espejismo mas que me absorbe la razón.

No se que me puede mas,
Si el eco de tu llamada que se va lentamente disipando en el viento
O el crepitante fuego de la pasión que nunca sostuvimos.
No se que me duele mas.

Aun pudiendo volver a atrás
Un espacio y un segundo
No volvería a encontrar las palabras que te dije en silencio
Aquellas que escuchabas y que se quedaban muy dentro de tu corazón
Aun así no estuvieras frente a mí.

Estoy frente a tu recuerdo, mordiéndome el labio
Temblando.
Y aun asi me contengo las ganas de llamarte y decirte lo mucho que te he amado.

Decido quedarme con ese amor
Para no sentirme solo
Lejos de ti, cuando ya no estemos juntos.

hibernate

no tiene que ser difícil la espera
teniendo entre mis dedos el cordel de amor que vas deshilando
mientras nos quedamos juntos.

no tiene por que ser un conflicto interno
creyendo que estamos quietos en ese mar del que tanto hablamos.

¿quién iba a creer que lo lograríamos?
¿quién iba a pensar que, después de la muerte fría, lograríamos salvar las almas que aun reposan dentro de un manto liquido, que derramaron cientos de ojos ya lejanos?

no tiene por que ser fácil
sabiendo que las lunas ponen fríos destellos punzando en sueños nuestro pensamiento.

no tiene que ser fácil. ni difícil
simplemente será como es. y no esperamos mas, mientras suspiramos frente al río de plata que dejan los niños.

viernes, agosto 26, 2005

amanecer

Bajo la sutil textura que dejan las sombras de los árboles
Mientras se mecen por el viento
Muevo mi cabeza hacia el cielo y veo
La luz del sol que se cuela por entre las hojas.

Huelo en la mañana la fresca brisa de hierva perfumada
Y veo a lo lejos las montañas esculpir al cielo.

Me das un poco de tu agua y seguimos contemplando el cielo
Juntos, los dos, llegamos
Y juntos nos quedamos.

Todo por un momento así.
Dejaría todo al morir, por un momento así.

¿No te desilusiona pensar que todo tiene un fin?
En la vida, como en la muerte, todo tiene un fin.
Y las copas de los árboles se mecen
Y el sol sigue colándose entre las hojas
Y el aroma de la hierva sigue
Y nosotros pronto nos hemos de levantar para ir a comer.

martes, agosto 23, 2005

schlarlachrote

de madrugada puedo ver tus ojos, claros reflejos de lo que puede ser.
escucho el eco de tu silencio, flotando efímero en la atmósfera que se esconde tras el deseo.
tus ojos vuelan el silencio, y tus cantos mueren al salir el sol.
entonces tu germinas. germinas cómo el trigo al ver que la tierra puede brindarle la protección necesaria para florecer dentro de mis entrañas, que te ven renacer. germinas como las notas que suspiran, como las palabras que se quedan sin pronunciarse en un momento donde la mirada lo dice todo.
y tu flor se prende de mi pecho, que alimenta con las utopías de lo que no podra ser. y los pétalos carmesí que dejáste caer sirven de alfombra para los sueños que afloran apenas por un andén urbano que me eleva a un cielo donde todo puede estar. integrándose así el silencio da forma mís días. días que no me cuesta trabajo archivar en el centro de un corazón que sustenta a las raíces de tu tallo, latiente y sútil. salado.
me integro en un canto etéreo que me nombra.
me muero y luego me desintegro. para renacer por fin en un sueño tuyo.

origen

me cuesta trabajo entender tu silencio. a veces lo veo, tan claro, tan perfecto, que no me atrevo a romperlo.
me cuesta trabajo comprender tu salida por la tangente y volver al origen, donde todo puede mutar.
es algo que simplemente no entiendo bien.

viernes, agosto 19, 2005

GENOMA

Galaxias entrando en nuestro osmótico mundo.
Solsticio, deja pasar mi tiempo. Evapora mis almas, consume mis palabras.
Solsticio, deja pasar mi silencio.
Tu luz no irradia lo que es. Tus ojos ya no me dicen nada.
Déjame ver la luz, que se perdió en tu universo, así déjame sentir la nada carcomer mi espíritu. Déjame tocar los instrumentos íntimos de lo que no se puede ver.
Galaxias entrando en nuestro osmótico mundo. Amando y siendo amadas.

martes, marzo 29, 2005

palabras

trágate mis palabras,
cómo solíamos tragarnos la espuma en la playa.
salada y blanca, efímera y constante
lagunas mentales; blanco contraste.

sábado, diciembre 25, 2004

Hot Hot Hot

Mastícame. Cómo lo hiciste la última vez que deseaste comer. Encaja poco a poco tus dientes. Siente crujir todo lo que tengo, frente a tu paladar. Cómeme, como si el dulce sabor de tu boca se mezclara con mi caliente sangre, haciendo reír a los muertos; llorar a las almas que aun rezan por que no exista éste momento. Trágame. Pues es todo lo que tengo. Tú hazlo, sin remordimiento. Al consumirme, el humo del incienso que cubre la sala se disipara, dejando a la vista un cetro que rige el movimiento. Cómeme ahora. Hazlo, pues es todo lo que tengo. Así, como si fuera un fruto desconocido, cómo si fuera un cielo que con la vista se come. Cómo si fuera el fuego rojo del infierno. Tus dientes, afiladas armas que mastican mis sueños. Mi vida no es más que un incendio, donde todo lo que roza se ve sometido por mi fuego. Aun mi corazón late, así tiene mejor sabor, tú sabes, tu lo has hecho. Arráncalo de mi pecho, es fácil, y muérdelo. Cómo has mordido esa manzana en los inicios, recuerda, tú lo has hecho. Así como has ofrecido al hombre tu pecado, así consúmeme todo. Nada tienes que perder ahora, pues ya todo lo has perdido. Tú sabes bien, sólo tú sabes bien que nada tienes. Pagaste el precio de los pecadores y de las tentaciones. Dios te salve, María, de todos los insultos que has hecho en Su nombre. Tienes hambre, lo sé. Tus ojos reflejan completo el deseo que tienes sobre mí, no lo puedes ocultar. Nunca has podido fingir. Ahora, sin más ni menos, muerde mí cuerpo mientras está caliente, mientras hecha humo por los poros, y sudor por la mente. Acábame vivo, pues ni tú ni yo sabemos que es eso. Puedo ser tan sutil cómo desees. Puedo ser tan cruel cómo nadie. Ya siento tus dientes venirse en mi, ya lo siento. Mi cálido pecho deja ver mi corazón hirviendo, y tú. Tú no vales nada. Lo has hecho antes, y ahora, ahora has perdido de nuevo.
El humano es tan fácil de seducir, no se da cuenta nunca con quién juega. No se da cuenta nunca de su daño, pues no conoce el valor que tiene. Que caso tiene que exista, si no sabe nada de eso. Me ha masticado y eso a mi me hace feliz.

viernes, diciembre 10, 2004

De antenas y edificios

Urbano encierro en un claustrofóbico edificio. Comunicándome lentamente por señales de humo que lanza mi propia espina. Clavado lentamente me tumbo en un suelo que sostiene mejor mi pensamiento. Y lo observo, ahí, tendido. No es más que un serio problema. Un problema que con orgullo destierro y alejo de mi vista. Alejando con él mi propia vida.
Por las señales que viajan, de antena a antena, viajan los murmullos que se quejan. Por las señales que viajan de cabeza a cabeza, lanzando ideas de telepatía, viajan sirenas que cantan. Y por las antenas viaja mi cabeza. Y por mi cabeza viajan sirenas.
Y al final sólo veo contenido en el intento desesperado, un escape. Mucho más sano que algún juicio enterrado bajo la fórmula que no contiene a cero.
De antenas y edificios no habla más que de otra cosa distinta a muerte. De antenas y edificios se queja en voz bajita, como susurrando. Como soñando. No es que nazca algo nuevo que se crea. Es que se transforma algo que siempre ha existido.
De antenas y edificios se compone la ciudad que por tu culpa, por tu gran culpa, he soñado. De antenas y edificios destruye mi mundo y lo transforma a algo tan vacío que en él ya no me encuentro más. ¿Qué has hecho conmigo? ¿Yo qué culpa tengo de vivir así?
Y es verdad, una vez más lo sé. ¿Quién dice que el mundo es justo? Quien lo dice, no se de que mundo habla. Quisiera conocerlo, aunque sea un rato. Antenas que suben escalando el cielo. Edificios que rompen con el cielo. El humano en su eterno afán por podrirse dentro de si mismo cambia edificios por montañas. Y cambia antenas por cartas.

A solas con el mundo

Caminaba de noche en un mundo extraño, lleno de influencias y ajeno a una realidad pulcra. Pensando sólo en alguien que no existe. Caminaba solo, siempre rodeado de multitudes ajenas a mi mundo. Siento ahora que no pertenezco a ésta realidad tan turbia de donde sale humo.
Caminaba de nuevo en una noche rara donde el humo de la gente me intoxicaba tan lentamente, y donde tan lentamente me extinguía.
Desesperado por encontrar de nuevo la seguridad en mi mismo, me fui guiando por instinto, y por instinto fue que volteé a verte.
De nuevo un poco de suspenso reinó mi cuerpo, que de latidos cálidos se inundaba. No creí que me notaras, pero no fue así. Pues desde el primer momento me viste y hablaste conmigo un lenguaje ajeno a las palabras. No sé cómo es que entendía todo lo que pensabas, pues por medio de tus ojos leía tu alma. Y me dijiste sígueme. Y te seguí. Caminabas solo por una noche extraña, sin las influencias ajenas y en una realidad distinta, en sincronía con la mía. Sentía en tu pensamiento un extraño temor de alguien que te sigue. Me sentí un intruso dentro de tu vida y decidí dejarte, sin darme cuenta que era yo quien a mi seguía.




Decidí venir a verte. Si en un sueño mío apareces, no me arrepiento de verte, me arrepentiría de no hacerlo. Y es que ya sabes cómo es esto de mis sueños. Sueño algo y en unos días se cumple. Uno ya ni puede soñar a gusto, con eso de que casi siempre son cosas malas, y bueno, pues a mi me toca el papel de avisar lo que veo. Afortunadamente te encontré despierto, pues sería incomodo despertarte de tu sueño, en el cuál seguramente estaría yo.

Sueños

::karma
Estructurándose entre los sueños, un perfil destrozado de lágrimas blancas, equilibrado con la luna que, a la voz de un suspiro muestra su plata a la vida.
Mueren tus sueños tan rápido como nacen, y el silencio te muestra que no estas solo. Eres quien decide como. Y la oscuridad ilumina los restos de carne que yacen tiesos sobre el pavimento. Y te vas lejos de los últimos suspiros de vida que de él salen, y encuentras los caminos que habrás de elegir. Y por fin despiertas, todo ha sido un sueño. Déjanos intentar vivir de nuevo. Y lejos de esa muerte tan rara que soñaste existe ahora tu presente. Y no sabes distinguir bien entre la ficción de los sueños y tu vida real. Tu poder te asombra como siempre, eres el más respetado de todos. Tienes todo lo que deseas y no das nada a nadie. Aun así no te sientes solo, tienes la llave de la felicidad y no la compartes con nadie. Eres egoísta, solo piensas en tu bien. Ves la vida con el mismo sabor siempre, y no comprendes más allá de los objetos. Despiertas, y te encuentras en un camino desconocido. El tiempo parece correr tan rápido. Sabes que no eres tú. Simplemente no puedes ser tú. La soledad te invade, y sientes que has sido aplastado por todos, el camino sigue lleno de angustias y temores, no eres más que basura en el mundo. Déjanos vivir nuestras ilusiones perdidas. Piedad. Sabes que por más que intentes hacerte el fuerte, terminaras destrozado. Piensas en los demás antes que en salir adelante, y te hundes. Despiertas confundido, realmente no sabes que es lo que pasa. Tu poder y tu alegría comienzan a no ser suficientes. Crees que debes hablar con alguien, pero has puesto a todos en tu contra, te respetan por temor, no por amor. Tu día continua igual, y luego se te vienen los sueños a la mente. Justo ahí, sin poder recordarlos del todo, despiertas. Sigues sintiéndote mal. Tal vez el tiempo corre más de prisa que de lo normal, pues pones en tu mente al pasado, un pasado incierto, una época de reyes y silencio. Un reinado de terror. Sabes que eso no es más que fantasía tuya, y sigues preguntándote por qué tu vida es así, es más fácil morir. Corres hacia tu calle sola con una pistola, y, con la luz del día que te volvió loco, y ante las miradas de la ausencia, disparas el arma hacia tu sien, y lentamente… despiertas, alterado de tu pesadilla, van tres, tan extrañas, raros objetos… sales por fin y hablas con la gente, notas algo extraño en el ambiente, y luego sientes un escalofrío por todo tu cuerpo. Un metal que se encaja frío como el hielo se torna de fuego. Y caes al piso. Todos te miran alegres, como nunca lo hicieron cuando tenías vida. El rey a muerto, viva el rey.

::ciclo
Sabes bien que no fue el destino lo que hizo que se conocieran, pues todo es tan espontáneo. Su carácter es tan igual al tuyo, parecen una misma persona. ¿Y como fue que su visita cambió tu vida? Un día, que veías todo apagado, sin salida, una luz en la calle toco tu hombro. Volteas y ves que no es una luz, sino su presencia. Platican, y como si supiera todo lo que te pasa, te muestra que no vale la pena quitarse la vida. Te cambia tu rumbo. Sigues adelante ya con otra perspectiva, y eres feliz. Creces. Y al cumplir 30 sigues siendo la misma persona desde aquél encuentro. Duermes, y en tu sueño te ves como una luz que se transforma, una luz que tiene que ser compartida. Buscas y por fin encuentras a quién. Lo sabes por la tristeza que lleva su corazón. Le tocas el hombro y platicas. Le ayudas a ver la vida de manera distinta. Y justo cuando se voltea para seguir adelante, entras en su cuerpo, dándole la alegría que buscaba…

Photomontage

Ésta vez no servirán
Las lunas trémulas que llenan el espacio cada vez que tu

B
e
ll
e
z
a

acaba
Otra vez no funcionarán
Las estrellas muertas que dejan tus ojos cuando se van
Por dentro de mi sangre, como vidrio destrozándome
Por dentro
Tan lento.
Y
No caeré de nuevo
Cuándo la


b
e
ll
e
z
a

acaba.
Y
Cuándo la


b
e
ll
e
z
a

acaba,
No hay por que seguir.
Y

Cuando acaba.
La belleza,
No hay por que continuar en un rumbo que nos deja nada
De aire tan dentro, y tan denso como tu silencio
Dentro de mis sueños color de perla.
Sueños de perla.
---
No vale nada
La pena volver si tu no vuelves a mi, belleza.
Si tu no estas en mí.
Se acaba la belleza.
La belleza acaba
Cada vez que tus manos no tocan mis pies
Color de perla.
---
Belleza acaba
Cada vez
Color de perla.

Photosinthesis

Me siento cada vez más
Fuerte, mientras
Te derribo lentamente.
Vencer al enemigo mientras me muero serenamente
No es algo común en mí.
Simplemente
No es algo común en mí.
---
Me siento como si la muerte
Dejara su fiel cetro
A mi cargo, a mi cuidado.
Y ahora debo continuar
En su trabajo
Y ahora debo ser yo quien haga su trabajo.
No es algo común en mi,
Créemelo
No es algo común en mí.
---
Me puedo volver
De pronto tu enemigo
Si mi silencio te incomoda
Pero ahora no soy yo,
Y, qué puedo hacer en éste caso
Simplemente no lo sé. Pues
No es algo común en mí,
Sinceramente
No es algo común en mí.

jueves, diciembre 09, 2004

Photo

Dentro de mi no estas
Lo sé.
Pues dentro de mí he visto.
Todo lentamente lo he movido
Buscándote.
Moví con amor mi cariño
Pues creí que en él aun seguías,
Pero ahora he visto
Que no es así.
Y destrocé todo mi cuerpo
Por dentro y por fuera
Mutilé poco a poco mi cuerpo
Sólo por ti.
Y como es costumbre
Lo que desarmo lo no puedo
Unir de nuevo,
Ahora por buscarte,
Lentamente me muero

De tus ojos, de ti.

No es verdad que te quiero, pues no se en verdad que es querer. Quisiera poder olvidarme de ti. De tus ojos, de tu sonrisa. De tus manos tocando las mías. De tus piernas, de tus palabras, de tus latidos. De tu aliento junto al mío. De tus sueños de mi, de tus corazones latiendo tan fuerte, de ti.
No es verdad que te quiero pues ni yo me se querer aun. No es verdad que te quiero, créeme, pues nada en esta vida es verdad…

De tus ojos, de ti.

Dios te salve, María.

LA LUNA Y EL AGUA
ella salió una noche a dibujar su constelación. miro por el balcón la luna frente a ella y le hablo, como quién habla con Dios. te pido por favor mueve las estrellas con mi pensamiento, y dibuja en el cielo mi vida. y la luna que entiende cuando le hablan, comenzo a crear una vida entera dentro del cielo. tejía con estrellas los sueños de maría, y maría lentamente dejaba de soñar en la tierra. tejía con cometas sus pensamientos, y maría no podía volver a tenerlos. la luna comenzó a tejer un alma dentro de ese cuerpo, pero sentía que algo le faltaba. tenía lagrimas y tenía risas, pero no estaba del todo lista. maría en la tierra poco a poco moría. la luna no se daba cuenta de eso, ella sólo se concentraba en descifrar lo que le faltaba. hasta que noto dentro del corazón de estrellas, que faltaban los latidos. y decidió ponerlos haciéndole cosquillas a las estrellas que formaban al corazón. maría se fue a dormir por siempre en la tierra, para soñar con su nueva forma. y la luna. la luna no sabía que al tejer una vida, en realidad la mataba.
es por eso que dejo de escuchar a los humanos, y es por eso que dejó de crear constelaciones. ahora solo platica con el agua, y sólo a ella puede escuchar. es por eso que se pone llena, para poder entenderla.












...Llena eres de gracia...

miércoles, diciembre 08, 2004

Angelito*

1
en verdad espero quedarme a tu lado.
-quédate ahora.
me tengo que ir ahora. pero me quedo a tu lado.
-siempre?
siempre junto a ti.
-pero, no podré verte.
quién crees que te cuida la espalda?
-mi ángel?
quién crees que soy yo?


2
cuánto hemos de aprender, pequeño.
-quisiera saberlo todo ya!
calma, el aprendizaje es poco a poco. pues hay tiempo para él.
-y si te vas?
seguiras aprendiendo.
-cómo?
soy tu ángel, recuerdas


3

¿has intentado volar?
-sí, pero no he podido.
Inténtalo de nuevo, sólo basta con querérlo.
-¿y bien? pasa nada.
¿Seguro? ve a tu alrededor.
-¿Qué pasa? pero, cómo?...
se llama fé, pequeño. y basta con un poco para hacer posible lo irreal. sólo con un poco.
-vuelo!! vuelo!!
Vuelas, pequeño. Vuelas

De tus verdades surgen todas mis mentiras. De mis verdades surge la vida. Y mi única verdad es que tengo puras mentiras.

Tienes el alma morada de tanto no respirar bien. Pues desde aquélla vez en que te diste cuenta de que tus secretos eran simples actuaciones decidiste dejar de respirar. Y lo hiciste de una manera tan elegante, que disimulaba tu carne congelada desde adentro como si fuera un frío intenso que da calor al exterior. Y decidiste cesar también tus latidos, pero eso si que no pudiste hacerlo bien, el corazón te gano. Él siempre tan firme en su plenitud de amar lo poco que se odia. Quizás es por eso que aun respiras tan sublime en mis noches, en las cuáles no me dejas dormir. Y es que desde que te diste cuenta de tu error, dejaste que el peso de tu cuerpo se fuera por el aire, haciéndolo flotar impregnando todo con tu aroma de la cuál nunca te pudiste desprender. Creíste que tu forma humana ya no sería más útil en tu misión, pero todo te salió mal. Te has dado cuenta de que con un corazón que siente nadie puede jugar, no importa lo que sepas, y no importa nunca que tu error te obligue a querer cambiar el ritmo que se siente. Él nunca cederá.

Hoy pusiste a descongelar tu carne en el fregadero. Quieres cocinarla junto con los demás ingredientes que has sacado del refri. La carne congelada bajo el chorro del agua, poco a poco comienza a sentir de nuevo. Escurre la sangre que hacía mucho había dejado de fluir por ti. Comienzas a sentir de nuevo, y lo primero que sientes es un chorro de agua caliente. Sientes que te quemas. Prefieres quemarte a seguir congelado. La cocina ya se ha impregnado con todos esos aromas que rondan por el aire, fluyendo. Dejando sus fuentes abajo en la mesa. Ya quieres comer todo eso que has preparado, pero aun tu carne no se cocina. Tienes miedo de ponerla en el sartén y dejarla freír un rato.

Prefieres despertar de tu sueño bajando de tu nube. El aroma que sentías, en efecto, viene de tu interior. Piensas que lo mejor es dejar de sentirlo, pero él tan sutil te comienza a elevar de nuevo, prefieres seguir teniéndolo pues te gusta la idea. Y así sigues por mucho tiempo, hasta que el aroma que en un principio era de gozo, termina por intoxicarte lentamente. Prefieres pasarlo desapercibido, pues no puedes vivir más con ello.

Ya intoxicado al fin, decides no saber que hacer, el centro del mundo te guía directo al fuego, y tú. Tú no sabes nada de la vida. Crees que tus sueños son simples abstracciones, y que tú decides cuándo despertar y cómo hacerlo. Pero no, con el corazón no se puede decidir. Lo mejor es adaptarse sutilmente a lo que te manda.

Sales poco a poco de tu interior y surges nuevamente en el mundo que desde siempre te rodea. Prefieres quedarte ciego ahora para no ver lo que has hecho contigo mismo. Dices que no es lo mismo crearte un mundo a vivirlo y prefieres probarlo con tu propio paladar. Te alejas lentamente de la escalera de la que llegaste y te sientes inadaptado. Prefieres actuar y esconder tu secreto.















El aroma, piensas, te puede delatar.











Tienes el alma morada de tanto no respirar bien. Surges de nuevo recordando todas tus perfecciones y tratando de respirar bien. Pero ya es muy tarde. Me siento culpable de ser yo quien te intoxicara. Pero la verdad no tengo gran culpa en ello, pues tu corazón decidió fijarse en mí, y ahora tú puedes estar a mi lado. Y en efecto, el aroma piensas, te puede delatar.

suicidios

Suicidios:












1:: abismo
En el abismo de mi vida no. Siente la fría desilusión de no estar con quien quieres. Y ve lejos del cielo la mente humana, teniendo miedo de llegar al fin. Me caigo por primera vez en mis sueños, lejos de mi cuerpo. Estoy yendo lentamente al fondo del precipicio, y no tiene fin; parece no tener fin, pues por más que caigo nunca puedo tocar el suelo firme, ni sentir el golpe de la tierra. Y mis sueños se deshacen con el agua de las lágrimas. Un río de perlas negras que salieron de mis ojos castaños, salpican el reflejo de la luna ciega. No siento el frío de los sueños viejos. No sueño con nada estando cayendo. Ven a mi en mis sueños, y llévame a volar como lo hacías antes, pues tengo miedo de seguir en caída. Y por fin despierto. Estoy muerto, no tengo sentimientos, solo recuerdos. Me siento vacío, y ahora el frío viene de mi interior. Elevo la vista al cielo que desde que llegue al fondo cambió de color. Veo las paredes de mi abismo y siento miedo. Es tan profundo, tan silencio. Nunca llegaste a mi, nunca más me permitiste verte en mis sueños. No sentía miedo al caer, sentía el miedo a estar cayendo solo, sentía el miedo a estar lejos de ti. Que se podría hacer aquí, lo pienso, creo que no es mucho. Y despierto de nuevo de mis tristes sueños, bañado en lágrimas con color de sangre. Bañado en miedo; el miedo que me queda, como el sabor de boca después de una comida condimentada. Y no pido nada, veo mi cuerpo, mutilado, y no comprendo como llegue a estar así. Me siento débil y cansado; no tengo fuerzas para pensar. Aun así pienso. Pienso en el miedo que tengo de estar así; pienso en ti. Y lentamente de nuevo dejo de ver en el mundo el miedo; he llegado al fin.

:: evolución
Siente en los recuerdos humanos la triste historia de volver a comenzar todo de nuevo. No puedo ser yo quien diga que no al mundo, pues por más que intento escapar de los mantos del espacio, la evolución no llega. Me siento estando en un mundo vacío, sin calidez. Espero la llegada del tiempo. Me quedo quieto, no hago nada, pues lo que hice no me funciono. Cambia el plan, vete lejos; escapa. Sueña en silencio, no le digas a nadie tus secretos. Siente el miedo que se siente cuando se descubren solos. Y vete lejos, con la mente al cielo. Muérete por eso.

2:: diálogos en silencio
La electricidad corrió por mi cuerpo húmedo de sal, el cielo brillo de noche, y el agua que caía de él estaba fría. Lágrimas de metal fundido que deforman mi rostro cuando caen. Siente el miedo que se siente cuando la vida continua. No mires el pasado oscuro de la verdad en tu rostro, ya deforme de tanto llorar. No se puede querer a toda la humanidad. No se puede nacer sabiendo amar. El amor y la amistad son tan cortos. Ámate a ti mismo. Y la electricidad no sirvió mucho de consuelo, pues al acabar seguía vivo. Vigila el tiempo, como si no fuera a transformarse en silencio; sabiendo que es otra la realidad. Sabes que estas solo en el mundo, silencio… silencio. No estoy solo, ¿por que me dices eso? Solamente estoy muriendo. Acabas con tu vida en un momento. Acabas con los sueños que tuviste, y lo único que dejas en la tierra, egoísta, son intentos. Nada pude hacer por respirar, el tiempo se agoto tan lentamente. El tiempo y el espacio en eterno conflicto por la búsqueda de la perfección. El tiempo y el dolor. El dolor y yo. Siento miedo; miedo a lo que vendrá después. Aun no recuerdo como llegue aquí. Fue por el deseo de ser alguien, sabiendo que nunca lo fui. Siempre lo fuiste. Ve en los ojos de los demás cuando te vean. Deja de soñar y despierta. Y al tratar de despertar se que no fue un sueño. Me muero, tan, tan lento. He visto el final con mis ojos muertos.

NICE people

yo a ti te comparo
con una de esas
MARIONETAS
que no sienten
ni sirven, más que
con hilos



nice people*

Recipiente

HASTA HOY
TODO HA SIDO
UN ASALTO!!

Escala :: yo muerto de vida

Y terminando de la vida
comenzaba a sentir de nuevo.


























terminando
pasando por





todos mis sueños













((quizás))










esperando









una escala







a la vida.




























no esperaba verte más por aquí. quizás ahora no estes tan ciego como antes, y quizás ahora me puedas reconocer, ésto que he estado sintiendo no es más que por ti. quizás no es más que por todo lo que sueño por ti. dejaré de ser mi vida un momento más para comenzar a ser lo que siempre quise ser. ((si))

lunes, diciembre 06, 2004

Corazones penan las hojas caídas del otoño

Y
Cómo es que el cielo puede hablarme? después de tanto tiempo recibí por fin su llamada. no tenía nada que decrime. nada especial para decirme, después de tanto tiempo de no hablar con Él. quizás todo ya lo sé. quizás no hay algo que no sepa. como sea. el cielo me hablo una noche en la que los corazones penaban por las hojas caídas del otoño. y yo. yo no le reconocí Su voz.











Hacía mucho tiempo quería crear algo así
nunca supe como
nunca supe si quiera si era lo que quería.



y aun no se si quiera si estoy del todo vivo.










y yo no le reconocí su voz...